Cuando le propuse a mi hermana tapizar las sillas del comedor de mi madre me dijo: ESTÁS LOCAAAAA
Me costó trabajo convencerla, insistí una y otra vez y al final lo conseguí, ayudó mucho que mi tío nos dejo una grapadora industrial que nos facilitó mucho el trabajo. El proceso fue largo, mirar telas, seguir mirando telas, seguir mirando.......yo creo que el miedo que teníamos hacía que lo fuéramos posponiendo. Pero llegó el día y empezamos por darles una buena mano de agua y jabón, y desmontar el tapizado y como ya nos temíamos, tuvimos que cambiar toda la base. Como no teníamos, ni tenemos, idea de tapizar dejamos un par de sillas a medio desmontar para ir mirando como había que hacerlo. Hay que reconocer que formamos un buen equipo cuando nos da la gana.
Este es el resultado. Para ser la primera vez no nos quedaron nada mal
ANTES
DESPUES








No hay comentarios:
Publicar un comentario